STAY TRUE
He cogido sentimientos, chuches, humo, libros, alcohol, pretensiones, tonterías, reflexiones y lo he removido todo con una estilográfica. Este es el resultado. Solo soy un insignificante humano con ganas de cambiar el mundo con mis letras.
martes, 2 de octubre de 2012
System//Meltdown
martes, 25 de septiembre de 2012
Sal con una chica que lea
Sal con una chica que lea. Sal con una chica que se gasta el dinero en libros, en vez de en ropa. Tiene problemas de espacio en las estanterías porque tiene demasiados libros. Sal con una chica que tenga una lista de libros que quiere leer, y tiene el carnet de la biblioteca desde los 12 años.
Encuentra a una chica que lea. Sabrás que lo hace porque siempre tiene un libro empezado en su bolso. Es la que mira embelesada las estanterías de la libreria, la que llora silenciosamente de felicidad cuando encuentra el libro que buscaba. ¿Ves esa chica rara que huele las páginas de un libro viejo en una tienda de segunda mano? Esa es ella. Nunca pueden resistir el olor de las páginas de un libro, sobretodo cuando el tiempo las ha teñido de amarillo.
Es la chica que lee mientras espera en la mesa de la cafetería. Si echas un vistazo a su taza, podrás ver la crema flotando encima de su café, porque ya está absorta en su lectura.Perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate. Puede que te eche una mirada penetrante, pues a estas chicas no les gusta que interuumpan su lectura. Pregúntale si le está gustando el libro.
Invítala a otra taza de café.
Déjale saber lo que piensas de Murakami. Descubre si terminó el primer capítulo de La Comunidad del Anillo. Entiende que si te dice que entendió el Ulises de Joyce, lo hace para parecer más inteligente. Préguntale si le gustó Alicia, o si le gustaría ser Alicia.
Es fácil salir con una chica que lea. Regálale libros por su cumpleaños, por Navidad, por vuestro aniversario. Dale el regalo de la palabra, en una poesía o una canción. Dale a Neruda, a Pound, Sexton o Cummings. Déjale saber que entiendes que las palabras son amor. Entiende que ella conoce la diferencia entre los libros y la realidad, pero que hará lo que pueda para hacer su vida un poco más parecida a su libro favorito. No será tu culpa si lo hace.
Tiene que intentarlo, de alguna forma.
Miéntele. Si entiende la sintáxis, entenderá que tienes que mentir. Tras las palabras se enconden otras cosas: motivación, valor, matices, diálogo. No será el fin del mundo.
Fállale, porque una chica que lee sabe que los fallos llevan al climax. Porque entiende que todas las cosas tienen un final. Que siempre puedes escribir una secuela. Que puedes empezar una y otra vez y seguir siendo el héroe. Que siempre tiene que haber uno o dos villanos en la vida. .
¿Por que asustarse de lo que no eres? Las chicas que leen saben que la gente, como los personajes, evolucionan. Excepto en las series de Crepúsculo.
Si encuentras una chica que lee, mantente cerca de ella. Cuando la encuentres a las 2 AM apretando un libro contra su pecho y lloriqueando, prepárale una taza de té y abrázala. Puede que la pierdas durante un par de horas, pero siempre volverá contigo. Hablará como si los personajes del libro fueran reales, porque por un momento, lo son.
Propónle el matrimonio en un globo aeróstatico. O durante un concierto de rock. O muy casualmente la próxima vez que esté enferma. Por Skype.
Sonreirás tan fuerte que te preguntarás porque tu corazón no ha estallado en llamas y se ha desangrado dentro de ti. Escribiréis la historia de vuestras vidas, tendréis hijos con nombres raros, en incluso gustos raros. Les dará a conocer el Gato del sombrero y Aslan, tal vez el mismo día. Caminaréis juntos en los inviernos de vuestros últimos años mientras ella recita Keats y tu te sacudes la nieve de los zapatos.
Sal con una chica que lea porque te lo mereces. Mereces una chica que pueda darte la vida más coloruda imaginable. Si solos puedes darle monotonía, horas aburridas y proposiciones a medio hacer, estás mejor solo. Si quieres el mundo entero, y los mundos más allá de este, sal con una chica que lea.
O mejor todavía, sal con una chica que escriba.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Sal con un friki
Sal con un friki. Queda cualquier tarde para jugar al WoW con alguien que se gaste su dinero en libros o cómics en lugar de gafas de sol de marca. Alguien que siga creyendo en los finales felices de las novelas de aventuras, que muestre luz en sus ojos al hablar de la primera camiseta de Batman que cayó en sus manos cuando era un niño.
Encuentra a un chico al que llamen friki. Sabrás reconocerle porque suelen perderse en bibliotecas y parques, en Norma Cómics y en foros de internet donde aún se escribe usando todas las letras del abecedario. Suelen tener blogs donde hablan de sus pasiones, de sus sueños y sus ilusiones sin ningún pudor a mostrarse vulnerables, quizá usando algún seudónimo que garantice su anonimato. Pero no te preocupes; sabrás reconocerle en cualquier cafetería porque su tazas de café suelen ir acompañadas sobre la mesa por libros, comics, e-books o portátiles. Si te chocas con él caminando por la calle ten paciencia: su mente viaja más allá de lo que le rodea, y seguramente caminase soñando con otros mundos mucho más bonitos que el tuyo cuando se tropezó contigo.
No pierdas la oportunidad de conocerle más. Interésate por Kafka, por Tolkien, por George R.R. Martin, por Reverte, por Dan Simmons, por Cels Piñol, por Humberto Ramos, por las series de la HBO. Respeta su silencio mientras pierde su mirada entre párrafo y párrafo, y escucha atentamente sus discursos entusiastas y acalorados acerca del último capítulo de The Big Bang Theory. Aprende a compartir su atención, puesto que es imposible luchar contra esa parte de él mismo que le hace diferente. Únete a sus pasiones. Pregúntale si prefiere ser un Stark o un Lannister, y diviértete sintiéndote cómplice de sus sonrisas.
Es muy fácil salir con un friki. Regálale libros por su cumpleaños, pijamas manchados de sangre de zombi por Navidad, relojes en código binario por vuestro aniversario. Comprobarás que, a pesar de tener preferencias materiales exóticas, es detallista y romántico. Se empeñará en convertir vuestra historia de amor en una fantasía épica en la que no faltarán enardecidas batallas con deliciosas consecuencias y celebraciones por todo lo alto para los héroes vencedores. Te mimará sobremanera y te recordará como Spartacus a su musa cuando estéis separados; en su mente tan sólo hay una Sura digna de su corazón. Serás su más preciado tesoro. Su Penny. Su Princesa Peach. Su Leia.
Pónselo difícil. Ha aprendido junto a sus personajes protagonistas favoritos que las mejores recompensas llegan después de los más duros esfuerzos, que no hay belleza en lo fácil. Luchará por ti hasta llegar a ese capítulo en el que le entregues tu corazón, porque sabe que merecerá la pena. Como cuando tuvo que pasarse un escenario entero matando bichos con un cuchillo hasta llegar a la preciada escopeta.
No tengas miedo de equivocarte. Todos se equivocan, y él más que nadie lo ha vivido en esos giros argumentales en los que la razón del narrador se pierde por algunas páginas y todo vuelve a su cauce, al cabo de otras tantas. Sabe que las princesas de los cuentos a veces ponen a prueba a sus héroes y quizá no necesiten ser salvadas, como Lara Croft. Que tú, igual que Daenerys o que Lisbeth Salander, puedes quemar como el fuego cuando te enfadas, pero que tras tus ardientes emociones se esconde un gran corazón que le quiere. Que si guarda su cariño igual que guarda las partidas, siempre podrá volver a intentarlo si su Prince of Persia cae al vacío.
Si te ganas a un friki, mantenlo cerca. Acostúmbrate al olor a libro viejo, a encontrarte figuritas en miniatura amontonadas por cada rincón de vuestra casa. A tropezarte con peluches de Cthulhu entre las sábanas cuando te acuestes, y despertarte con un chico gritando entre sueños "NOOO PUEDEEES PASAAAAR" a tu lado, a media noche. No encontrarás mejor compañero de domingos por la mañana, cuando te sientes en la terraza a leer tu revista favorita y él te acompañe tumbándose a tu lado con una paz infinita a leer Sandman. Aprenderás lo hermoso de los silencios compartidos, la maravilla de reconocer sus emociones de Peter Pan con sólo una mirada.
Vuestra casa no se inundará con el clamor del fútbol las noches de mundial, pero sí con el estruendo de los persas luchando contra los espartanos, o de los escoceses alzando la voz y pidiendo libertad. Con la banda sonora de Sweeney Todd. Con la musiquilla que suena cada vez que aparece el malo del Monkey Island.
Te pedirá matrimonio en un escenario que le recuerde al amor. Con suerte será en París, o en Roma, o en un bosque frondoso y vivo, o bajo un cenador cuajado de jacarandas. Pero no te asustes si se arrodilla frente a ti en un hotel encantado, o jugando al Paintball, o en una selva que se asemeje a la Cuenca de Sholazar, o en un taxi recorriendo la ciudad con una lista de las mejores fiestas, o en una granja de Texas, o visitando los escenarios hawaianos donde se rodaron escenas LOST. Nada es previsible con él, igual que ocurre con las buenas novelas.
Serás tan feliz a su lado que te sentirás como Scully y no recordarás cómo era tu vida antes de conocer a Mulder. Les leerá cuentos a vuestros hijos. Incluso mejor: se los inventará. Hará de la infancia de los niños algo hermoso y divertido, y prescindirá de objetos materiales y perecederos para entretenerles siempre que le sea posible. Les enseñará a soñar, a imaginar, a pintar la vida de colores mágicos. A decidir por ellos mismos. A no perder el rumbo que guía sus barcos hasta la isla del tesoro. A creer en la amistad.
Envejecerá a tu lado y te seguirá viendo siempre hermosa. Sabrá mirar más allá de la piel y te amará toda la vida a pesar de tus defectos o, quizá, precisamente por ellos. Nunca dejará de ser un niño con mirada de cachorrillo y te acompañará en tus paseos tranquilos hasta que se le agoten los corazones de la barra de vida.
Sal con un friki porque te lo mereces. Te mereces a alguien que pueda darte la vida más emocionante y divertida posible. Si tú te quedas en la superficie, si te importa el qué dirán y no eres capaz de valorar lo que de verdad importa y le da autenticidad a la existencia, quizá estés mejor sola. Pero si quieres el mundo y todas las sagas que le sucederán... sal con un friki.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Lista de sitios donde quiero patinar
-Barcelona, sobretodo la estación de Sants. Me han hablado muy bien de ese sitio y si fuera allí, esa sería mi primera parada.
-California, el paraíso del surf. También tiene buenas plazas y spots, carreteras vacías al lado de la playa y un clima de esos que enamoran. Además, tengo que llevar allí a una persona especial y aprender a surfear.
-Philadelphia. Oh, Philly... tengo que rayar el suelo de Love Park con mis ruedas antes de morir.
-Shanghai, o en su defecto algún sitio oriental, como Hong Kong o Tokyo. Si no patino con algun skater japo, toda mi carrera no habrá tenido sentido.
-Londres. Patinar a orillas del Támesis, unas fotos con el Big Ben de fondo, trucos bajo el London Eye... y una patinada por Camden, visita obligada.
domingo, 2 de septiembre de 2012
While she sleeps
Quién lo iba a decir... tu y yo. Nosotros. Juntos. No lo sé, pero gracias. Gracias por haberme hecho el idiota más feliz del mundo, haber arreglado mi maltrecho cuerno de unicornio y por aguantar mis abrazos rompehuesos cuando no te quiero soltar.
Porque puede que no sea perfecto... pero a ti te gusto así. Y puede que no tú tampoco seas perfecta, pero creo que eres perfecta para mí. Porque apareciste en el momento más inesperado para alejar mis pesadillas y ahora ya no necesito dormir para ver a la chica de mis sueños, porque esa chica esta soñando justo ahora a mi lado.
jueves, 16 de agosto de 2012
Dinosaurios
Estuve ciego durante tanto tiempo... pero cuando abrí los ojos, alli estabas tú. Con ese pelo rojizo, clavando tus pupilas en las mías, hipnotizándome con esos ojos camaleónicos.
Abrí los ojos para que me llevaras a descubrir otra vida, con playas soleadas, noches de insomnio y tardes de películas.
Joder, ahora ya nada me quita la sonrisa, y cualquier detalle me recuerda lo maravillosa que es la vida si la alimentas con tus besos, si me abrazas hasta quedarte dormida, si me haces recorres una y otra vez mi espalda con tus dedos. Necesito escucharte reír por cualquier cosa y que me contagies la risa, o que me cuentes tus historias de conciertos y cantantes que te enamoran.
A mi me enamoras tú, tu voz, tus labios, tus piernas, y tu adorable torpeza cuando intentas morderme la boca.
Porque, joder, que bonitas son las casualidades. Tantas veces estuvimos a punto de conocernos y no lo hicimos, para que fuese casualmente en el momento exacto y completemos nuestra felicidad.
domingo, 29 de julio de 2012
En mi mundo, los helados son de vainilla, las cuestas, cuesta abajo y lo amigos siempre van de cara y nunca te hacen daño por que si. En mi mundo, la gente te quiere y nunca eres el segundo plato de nadie, o todo, o nada. En mi mundo poco importa que estuvieras borracho la noche anterior, que te confundieras de persona o de momento, o que ese no fuera tu dia, lo dicho dicho esta. En mi mundo vale pedir disculpas, y estas se aceptan cuando se sienten de verdad, pero si pides perdon por que si, no hay disculpa que valga. En mi mundo los perros ladran y los pajaros cantan por las mañanas, aunque viva en la ciudad con menos naturaleza, y sea el cemento el que refleja los rayos del sol. En mi mundo cuatro por dos son ocho, y en mi mundo la gente no se muere, solo va a un lugar muy lejano donde tu aun no puedes ir. Realidad y ficcion son una misma cosa, y dos diferentes, cuando y cual es cada una depende de ti. En mi mundo todos llegamos con el mismo equipaje, algunos lo dejan, algunos lo olvidan, y el de algunos otros tienes que sacarlo tu a la puta basura, porque ellos son demasiado 'guays' para hacerlo ellos. en mi mundo nunca cambian la hora en invierno y los policias solo dirigen el trafico. Los amigos son amigos y los enemigos son enemigos, como en las pelis de hollywood, que siempre se nota quien es el malo desde la primera escena en que aparece, aunque este lloviendo perros y gatos, el esta ahi, con su gabardina negra, el pelo mojado y su puto cigarro. En mi mundo los amigos se pelean y aunque en algunos momentos se matarian, nunca se llegan a hacer nada malo de verdad.
En mi mundo no hace falta decirlo todo con palabras, incluso a veces, no hace falta decir nada
